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Guerrero a blanco y negro

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Por María Paola Aguilar

El 30 de enero de 2007 Juan Carlos Guerrero, de 18 años, hizo escala en La Habana en su camino hacia Rusia, al Festival Internacional de Ajedrez Aeroflot. Aeroflot es la aerolínea emblemática rusa. Iba solo en este viaje; según él, es muy independiente en el juego, no le gusta que la familia vaya a verlo o cuando está en el ambiente del ajedrez. Ya varias personas le han dicho que tiende a “mirar feo” y a ser “malaclase”.

Se acercó al puesto de atención del aeropuerto de La Habana para hacer el check-in a Moscú.

- Señor, usted no puede viajar. Su pasaje no ha sido autorizado -le dijo la mujer con tono costeño.
- ¿Quéeeee? ¿Pero cómo así? ¡Yo tengo que viajar, voy para un torneo de ajedrez! –dijo sorprendido.
- Lo siento señor, le toca esperar a que lo autoricen -le respondió la mujer sin mirarlo.

Juan no entendía qué estaba pasando. Hasta después de varias horas de explicaciones, llamadas y reuniones con la aerolínea entendió que debía quedarse hasta que su pasaje lo autorizaran desde Rusia. Se quedó en unas residencias universitarias donde cada noche le costaba 25.000 pesos colombianos.

Al otro día fue a la Embajada de Colombia donde el embajador, Luis Guillermo Becerra, asumió el caso: fue a la aerolínea y les pidió el favor que le hicieran los trámites para la autorización del tiquete y, si era el caso, les pagaba el pasaje para que se pudiera ir. Pero la aerolínea reportó que no tenía cupos disponibles, así que a Juan le tocó esperar hasta el otro día por la tarde.

Llegó a Moscú a las seis de la mañana. La temperatura era de menos 20 grados. Conoció a un colombiano en el avión que tenía conocimiento del idioma y le colaboró tomando un taxi y dándole las indicaciones para que no se perdiera en una ciudad que, según él, es tres o cuatro veces Bogotá.

En el carro estaba el conductor y en el puesto del pasajero su hijo, quien sabía hablar inglés, al igual que Guerrero. El hijo del conductor le contó que ese día su mamá estaba cumpliendo años y que ellos estaban celebrando. ¿Celebrando?, ¿cómo?, se preguntó silenciosamente. Todo fue más claro cuando la botella de vodka iba y venía.

- Do you want some vodka? -le preguntó el joven.
- No, thanks. I’m fine -le respondió. Siguieron por las calles congeladas de Moscú hasta que el taxi paró.
- Are we there yet? -preguntó Juan.
- No, my dad is sick -le dijo el joven. ¿Enfermo, cómo así? ¡Yo tengo que llegar ya a ese torneo!, se decía Guerrero a sí mismo mientras veía que el conductor daba unos pasos lejos del carro y vomitaba. ¡Está borracho!

La preocupación de Juan Carlos aumentó, estaba necesitado de llegar a tiempo al torneo a jugar la segunda ronda, pero ahora debía preocuparse por llegar vivo con un conductor ebrio en unas calles congeladas, mojadas, desconocidas y de cuatro carriles. El olor a vómito era inevitable porque las ventanas no se podían abrir por el frío congelante que azotaba.

Una hora y media después y 50 dólares menos en el bolsillo, Guerrero llegó al hotel de tres estrellas y 5.000 habitaciones donde tuvo que buscar en cada recepción (la alfa, la beta, la gamma...) si su nombre estaba registrado allí porque no había una recepción que tuviera la información de todo el hotel.

Juan Carlos logró jugar su segundo round (por el primero, que no había jugado, le dieron un punto debido a su situación). Todos los días salía a caminar y a conocer lo que podía, luego iba a las partidas que tenían una duración aproximada de cinco a seis horas. Así fueron todos los días durante más o menos un mes.

Llegó el día de devolverse a Colombia. Guerrero, muy juicioso, estaba desde las seis de la mañana esperando el bus que lo iba a llevar a él y a otros competidores al aeropuerto. El carro salió a las siete y los llevó directamente al terminal aéreo. Juan llegó al puesto de atención y la mirada de la mujer que recibió sus papeles lo asustó.

Ella comenzó a regañarlo en inglés y ruso a la vez. Él le decía en ruso lo único que sabía decir: “не понимаю” (no entiendo). No entendía nada, hasta que finalmente se dio cuenta que su vuelo no era a las dos de la tarde, sino a las 2 de la mañana.

Caminaba de un lado a otro del aeropuerto buscando quién le podía ayudar. Un compañero argentino que residía en Estados Unidos le propuso llamar al hotel donde los coordinadores todavía estaban hospedados. El argentino le dio una tarjeta que tenía saldo para sólo una llamada.

Marcaron, contestaron en ruso -y debían hacerlo en inglés-, entonces colgaron. Después se dieron cuenta que había sido una broma de un compañero. Juan estaba sin plata, el argentino ya había cambiado su dinero a dólares y no tenían un centavo en moneda local para llamar de nuevo o para pagar un taxi rumbo al hotel. Los dos caminaron por todo el aeropuerto y se encontraron con un amigo del argentino que le regaló dinero a Guerrero.

Tomó un taxi, un Lada. Estaba haciendo tanto frío que la llave y el sitio donde se inserta estaban congelados. El conductor prendió un papel para descongelarlos, el carro se empezó a incendiar, lo mismo que casi le pasa a la maleta de Juan.

Se fue al hotel en tren y allá con los coordinadores acordó viajar con ellos a San Petersburgo hasta que hubiera cupos en la aerolínea para volver a Colombia, pero siempre con la preocupación de no poder regresar porque su visa estaba a punto de vencer.

Viajaron en tren durante ocho horas a San Petersburgo jugando ajedrez. Llegaron a las seis de la mañana. El frío era peor que en Moscú, mientras que caminaban por la ciudad buscando el hotel que habían reservado. El desespero por el cansancio y el frío los obligó a buscar entre la neblina el primer hotel u hostal disponible.

Entraron al primero que vieron. Desde afuera se escuchaba música electrónica. En ese momento Guerrero se empezó a asustar al recordar la película “El hostal”. Tres mujeres jóvenes, dos francesas y una rusa, les abrieron la puerta: estaban bailando y tomando. Los invitaron a pasar y les dieron hospedaje.

Al final, a cada uno lo subieron al cuarto y lo cobijaron. Guerrero se levantó y cerró la puerta con seguro porque tenía miedo de que pasara algo inusual y muriera. Después de 4 días de turismo en San Petersburgo volvió a Colombia.

Juan Carlos actualmente es estudiante de tercer­/cuarto semestre de Ingeniería Física en la Universidad EAFIT y es Maestro Internacional de ajedrez con una de las tres normas de Gran Maestro.

Conoció el ajedrez hace nueve años cuando una profesora de su hermana se le regaló uno con motivo de su primera comunión. Él no sabía para qué servía ese tablero ni esas fichas, pero los amigos de la unidad residencial comenzaron a decirle que se los prestaran: no entendía cómo se podía jugar con eso.

Sus amigos estaban en un curso en el polideportivo de Envigado donde daban clases gratis. Juan Carlos decidió ir a ellas, dictadas por Jorge Mario Clavijo, un profesor exigente.

En 2000 participó en el Campeonato Departamental Sub 12 y quedó séptimo, tenía solo 11 años. El profesor, confiando en su talento, le pagó con ayuda de los padres de Juan el viaje a Cartagena para participar en el Campeonato Nacional Sub 12.

Para este torneo iban los cuatro primeros del Departamental pero como él y un compañero, David Arenas, eran los más jóvenes, con menos experiencia y tenían talento, les permitieron ir.

Al año siguiente participó en el Campeonato Continental de las Américas donde van los mejores jugadores de América. Con esfuerzo su mamá pagó 300.000 pesos de inscripción para participar. Viajó a Cali con el pie enyesado y en la primera ronda jugó con el campeón de Colombia que inmediatamente lo sacó de juego.

Según Guerrero, su mejor año deportivo fue 2002, cuando tenía 13 años. Ese mismo año, por indisciplina, le advirtieron en el colegio militar en el que estudiaba que se tenía que cambiar de establecimiento.

John Jairo Escobar, es ese tiempo gerente del Inder, le dijo que participara en el Departamental Intercolegiado y lo metía al plantel educativo que quisiera. Guerrero ganó y pidió el Colegio Restrepo Molina, pero no había cupos y entró entonces al Instituto Educativo Envigado donde conoció a su profesor de física que lo motivó estudiar la carrera que hoy cursa porque, según el docente, “él tiene algo especial para esto”.

También fue el ganador del Campeonato Departamental Sub 16 en 2003 y en 2004. En 2005 fue el campeón Departamental Sub 18, con el que clasificó al Nacional y para el cual se preparó durante tres semanas consecutivas en las que no fue al colegio.

Guerrero ganó y el 24 de mayo de ese año viajó a Francia con su entrenador y con David Arenas. En este campeonato, según Juan Carlos, le fue regular: de 160 jugadores quedó de 60. A Brasil no pudo ir debido a que el pasaporte estaba en trámites para la visa a Francia.

Juan terminó el colegio ese año y decidió no comenzar la carrera sino darse un año dedicado al ajedrez. Se levantaba a las siete de la mañana a trotar, de 8 a 11:30 entrenaba ajedrez, de 12 m. a 1 de la tarde nadaba, de 2:30 a 6 p.m. entrenaba de nuevo ajedrez.

El propósito para ese año era irse para España a un entrenamiento durante tres meses, pero no puedo debido a que no le dieron la visa por llegar media hora tarde a la cita. El motivo: por haber estado jugando un torneo.

Juan se toma el ajedrez como un deporte serio, es un joven sencillo, amable, gracioso e inteligente. Tiene como propósito viajar el otro año a Rusia, ganar las normas para ser Maestro y participar en más torneos.

Club Estrellas de Antioquia - Nado sincronizado

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Promesas del patinaje

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Una producción de David Corredor, Alejandra Zapata, Xavier Molinares y Johan Andrés Bustos

Laura, una eafitense que representa a su universidad en el tenis

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Foto: www.fotoeditores.com

Su nombre completo: Laura Sanín Escobar, pero para quienes se han ganado su confianza ella es Lalis. Con 20 años de edad esta joven estudiante de Derecho entrena todas las semanas para dar todo de sí y obtener los mejores resultados en cada torneo que asiste representando a EAFIT.

Su disciplina la ha llevado a destacarse no sólo en materia de deporte, sino también en el ámbito académico. Durante la secundaria, Laura logró mantener un nivel muy alto, recibiendo honores como alumna distinguida, excelencia académica y brindando servicio de tutoría a sus demás compañeras.

Cuando era pequeña fue campeona de varios torneos realizados por el Country Club, tanto en categorías como por edades. Fue también subcampeona en el torneo Interclubes en Bogotá en el año 2002 y ha participado en torneos nacionales obteniendo excelentes resultados.

Ahora que estudia Derecho dedica sus tardes al entrenamiento de su deporte favorito. “En ocasiones uno sí siente que se queda corto de tiempo, pero bien… finalmente el deporte me desestresa y me hace olvidar un rato de la vida”, confiesa la estudiante, y asegura que es sencillo y le encanta hacerlo.

¿Cómo combina sus estudios y el deporte?
Lo que hago es entrenar todas las tardes, de manera que las mañanas me queden libres para poder estudiar. Así es… es algo sencillo y me encanta hacerlo.

¿Cuánto tiempo semanal dedica al tenis específicamente?
Eh, por lo general por ahí dos días a la semana y cada sesión de dos horas jugando tenis. Claro que cuando no tengo cosas para la universidad o no me resulta nada aprovecho todos mis ratos libre jugando. También los fines de semana.

¿En qué consisten los entrenamientos?
Los entrenamientos son en la universidad, en EAFIT. Son en las canchas de allá que son de cancha dura. Duran dos horas aproximadamente. Antes de entrenar estiramos y después jugamos con cualquiera de los compañeros que esté durante el tiempo restante.

¿Alguna vez se ha sentido absorbida o ha sentido que sacrifica su vida social?
¡No jamás! porque es que lo que yo quería era ser una buena deportista, pero no… pues no sólo dedicarme al tenis. Entonces lo que hago es estudiar, hacer las cosas bien e incluso tengo tiempo para salir con mis amigos. Yo me dedico al tenis como algo subsidiario para poder tener buen estado físico, salud y entretenimiento.

(Risas) Pero no… yo nunca me he sentido atacada o absorbida como tú dices. De hecho disfruto mucho hacer esto.

En ocasiones a los jóvenes se les dificulta comprometerse con algún deporte o con algo, ¿qué opina al respecto?
Sí. Eso es completamente cierto porque es que hay muchísimas cosas que son mil veces más atractivas que el deporte, como por ejemplo pegarse a un computador, ver televisión, los videojuegos… es que son muchas cosas. Entonces es muy difícil que la gente, sobre todo los niños y los adolescentes, se amolden a un deporte.

En todo caso, yo pienso que es muy importante para desarrollar buenos hábitos, una buena disciplina. Y es que la verdad trae más beneficios como una buena salud.

En mi opinión, esto lo deberían fomentar los padres desde temprana edad porque quien es comprometido en su niñez, lo es en su adolescencia, en su adultez y en su vejez.

¿Tiene alguna dieta en especial?
La verdad, no. Simplemente trato de comer bien. Incluyo todo en mis comidas: los carbohidratos, las frutas, las verduras, la proteína. Lo único que hago de especial es tomar mucha agua para que mi metabolismo trabaje bien.

Eh… como cinco veces al día pero en pequeñas cantidades. Así no me da hambre nunca. Lo único que saco de mi dieta es el alcohol y el cigarrillo, ¡gracias a Dios!

¿Qué destacaría de su trayectoria en el tenis?
(Risas) Lo que más destaco son las amistades que he conseguido. Es que es muy “bacano” porque desde chiquitos estamos yendo juntos a todos los torneos y se hacen buenos lazos de amistad con todos los que juegan tenis. No tenemos que ser los mejores pero siempre somos muy unidos y mantenemos la amistad.

¿Cuáles son sus claves o estrategias a la hora de enfrentar a un rival?
En primer lugar, tener mucha calma, no dejarse llevar por los nervios. Por otro lado, pensar que me estoy entreteniendo y que no necesariamente tengo que ganar sino que es algo divertido. Así es más fácil jugar bien, jugar cada bola bien.

¿Cuál ha sido la tenista más difícil que ha tenido que enfrentar?
El año pasado, recuerdo que tuve que enfrentar a una niña que se llama Marcela Montoya. ¡Es muy buena tenista! Fuera de eso últimamente ha entrenado más de lo normal, así que su juego ha mejorado cantidades. Fue un partido de tres sets y ella me ganó en el tercero.

Di lo mejor en ese partido, pero tengo que aceptar que Marcela es muy buena en esto, y bien, me ganó y la verdad que se lo merecía. Yo la felicito, ella es muy “tesa”.

¿Con qué rival le gustaría jugar?
Aunque cualquier rival que me permita mejorar está bienvenida, me gustaría jugar con cualquiera de las niñas de Bogotá, todas son muy buenas. Por ejemplo Rocío Galán, que fue la última que ganó el torneo nacional en Manizales hace una semana.

¿Cree llegar a la altura de tenistas como María Sharapova?
(Risas) La verdad, creo que si desde pequeña me hubiera dedicado del todo al tenis, si hubiera entrenado todos los días y hubiera seguido el deporte como carrera, sí. Yo soy de las personas que piensa que si se tiene algo en mente y si se proyecta de la manera adecuada se logra.

Lo que pasó en mi caso es que ese no fue mi proyecto. Para mí fue más importante terminar el colegio y seguir una carrea, por lo tanto no creo que llegue hasta esa altura. Para eso hay que entrenarse muchísimo, y en ese sentido, sobre mí, hay muchas que me cogieron ventaja.

¿Con qué torneo sueña, por encima del resto?
Como todas las tenistas, con algún Gran Slam, como Wimbledon o Roland Garros. Pero sé que en este momento eh… como yo no escogí dedicarme al tenis de lleno y no le dedico todo mi tiempo, pues esto es como un imposible. Entonces, por el momento, sueño con estar en los nacionales universitarios y ojalá un día llegar a ser campeona de ellos.

¿Cómo ve el futuro del tenis colombiano?
Actualmente hay muy buenos tenistas que representan a Colombia, como por ejemplo Alejandro González, Salamanca, Santiago Giraldo. En el tenis femenino está también Mariana Duque.

Yo veo que ellos han recibido mucho apoyo, mucho más que en años anteriores, así que me parece bueno porque van escalando, van triunfando y qué rico sería que Colombia sea reconocido mundialmente no sólo por el narcotráfico sino además por el deporte, y si es el tenis mucho mejor porque en realidad es un deporte muy reconocido.

¿Cuáles son sus objetivos para el próximo año en cuanto al tenis?
Para 2010 espero volver a clasificar a los Juegos Nacionales y obtener mejores resultados que los de este año. La idea es llegar semifinales y finales, y por supuesto, ser campeones.

¿Cómo le gustaría ser reconocida en un futuro?
En realidad me gustaría ser reconocida como una gran abogada, ya que le estoy dedicando mucho tiempo a la carrera. Aunque no te niego que me encantaría que me reconocieran como la abogada que juega tenis, que se divierte, que se entretiene y que hace algo diferente en su tiempo libre.

Quiero que mis clientes me vean no sólo como su abogada honesta, sino también como una persona saludable y deportista.

Para termina, ¿cuál es para usted la mejor tenista colombiana?
Fabiola Zuluaga.

¿Y la mejor a nivel mundial?
Venus Williams.

Vela, canotaje y esquí: Guatapé, un verdadero paraíso náutico

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Foto: www.fotoeditores.com

Por Juanita Moreno Londoño

Con un clima de 20ºC aproximadamente y a una altura de 1.920 metros sobre el nivel del mar, Guatapé cuenta con un embalse de 64 kilómetros cuadrados que además de ser el más grande de Antioquia contribuye a la producción energética nacional.

La represa, como es llamada popularmente, está construida sobre el viejo pueblo de El Peñol; su extensión y la serenidad de sus aguas la convierten en el lugar perfecto para practicar deportes como el canotaje, el esquí náutico, la vela y la pesca deportiva, además de los paseos en lancha o bicicleta acuática que permiten recorrer las diez islas que la integran.

Gracias a esta “maravilla acuática”, Guatapé fue escogido como subsede de los IX Juegos Suramericanos Medellín 2010 para los deportes acuáticos que no se pueden realizar en ninguna de las otras sedes.

El Municipio y la Gobernación de Antioquia, conscientes de la responsabilidad que tienen frente a este torneo internacional, deciden construir la Villa Náutica, la cual será el centro deportivo naval más grande de América Latina y permitirá la realización de las competencias de aguas abiertas, vela, canotaje, remo y triatlón.

Además de esta fase relativa a la competencia, el proyecto tiene la meta de servir como alojamiento, por lo tanto allí se podrán encontrar, además de las habitaciones, un gimnasio, un auditorio, una cafetería, una terraza abierta al público y otra exclusiva para huéspedes.

“Este proyecto es algo muy positivo para el municipio: los pelaos de Oriente se están interesando mucho por los deportes náuticos. Antes había torneos y solo se veía gente de otras partes, ahora tenemos algunos representantes del sector”, dice Juan Zapata, mesero del restaurante Kiskiriski, explicando que la construcción de la villa es una gran ventaja para los guatapenses que cada vez van cogiendo más experiencia y se van volviendo más buenos en lo que hacen: “Además, pasan los Juegos Suramericanos y ya esa villa nos queda a nosotros”.

La pregunta ahora es si después de los Juegos Suramericanos el municipio y sus habitantes tendrán el compromiso y la capacidad necesaria para mantener esta villa en buen estado.

“Que no nos vaya a pasar como siempre pasa aquí en Colombia, que nos regalan algo bonito y entre los mismos ciudadanos lo dejamos caer. Mientras que a la villa le sigan dando un buen manejo, ¡es una maravilla!”, comenta Héctor Fabio Marín Restrepo, dueño de la tienda La Tertulia, quien concluye diciendo que la villa es algo positivo mientras que después de los Juegos se le puedan prestar los servicios a los ciudadanos, deportistas y turistas en general.

Positiva es la actitud de la mayoría de guatapenses frente a la construcción de la Villa Náutica, pues creen que ésta atraerá más deportistas y turistas, no sólo durante los Juegos sino después de éstos.

“¡Pues claro que va a traer ventajas!, además de que los deportistas van a tener un lugar cercano donde dormir, ¡imagínese la cantidad de gente que va a venir los fines de semana!”, dice el mecánico Rubén Darío Quintero, encargado del mantenimiento del canopy o cablevuelo, que es una de las mayores atracciones de este municipio.

Este deporte extremo, implementado hace cuatro años, consta en colgarse en una especie de arnés y deslizarse por
300 metros de longitud a 50 metros de altura sobre la represa.

“En un fin de semana normal, sin puente, se montan en un día de 200 a 250 personas, pagando cada una de a $10.000 pesos; es un negocio muy rentable… pero usted se imagina ¿cuánta gente irá a venir cuando la Villa ya esté lista?”, comenta Rubén Darío mientras que enrolla un cable en su mano.

Además del canopy y los deportes náuticos que ofrece, Guatapé es reconocido por ser uno de los pueblos más bonitos y pintorescos del departamento. Con sus casas pintadas en varios colores y los zócalos de figuras complejas y llamativas, este pueblo es uno de los más turísticos pues también cuenta con uno de los atractivos naturales que más llaman la atención de los turistas: El Peñón de Guatapé, una piedra de origen volcánico de 200 metros de altura, 100 metros de diámetro y 12.000 años de antigüedad.

679 escalones separan la tierra de su cima, en donde hay un bar, un mirador y una muestra de artesanías que incluye obras de orfebrería, esculturas y pinturas, entre otras.

“Hay que aprovechar el atractivo turístico del municipio (la piedra, la represa, las casas y los deportes acuáticos) que de por sí atraen a miles de personas cada fin de semana; todo eso mezclado con la Villa Náutica solo puede llevar a que el municipio sea aún más llamativo”, afirma Leonel de Jesús Martínez, administrador del restaurante El Mesón de mi Abuela.

Mientras cuenta que lleva 31 años viviendo en Guatapé y que muchos de esos años los empleó jugando fútbol, basquetbol y voleibol, Leonel habla de las ventajas que traerá la Villa para su municipio.

“La hacen para los Juegos pero queda después para nosotros, los guatapenses. Hay que traer eventos al pueblo aprovechando que ya toda la construcción está hecha”, comenta.

Uno de los que está dispuesto a aprovechar esta construcción es Edwin Amaya Serna, un joven de 22 años que reside en Medellín pero pasa la mayor parte de la semana en Guatapé practicando su deporte favorito.

“Hace como cinco años estábamos en el Parque Norte y llegó una gente de la Liga Deportiva de Antioquia a promocionar unos cursos de canotaje que se realizarían en la represa de Guatapé. Como el lago del parque ya no se podía utilizar para eso (por las reformas que le hicieron), entonces ésta era la oportunidad perfecta para seguir con mi sueño de ser el mejor en este deporte”, comenta.

Por eso Edwin pasa de jueves a domingo y los lunes cuando son festivos, en este municipio que le abrió las puertas y le permitió seguir haciendo lo que más le gusta.

“La Villa es ideal para nosotros porque nos permite entrenar más y convertirnos poco a poco en los mejores de Latinoamérica”, cuenta el joven mientras recuerda el campeonato panamericano realizado en julio de este año en Brasil, donde Colombia llegó a ocupar el quinto puesto con contrincantes más experimentados como lo son los brasileños, canadienses, norteamericanos o cubanos.

“En el Valle del Cauca, este mismo año, fuimos los que más medallas tuvimos; Antioquia ganó en total diez medallas de oro, lo cual es muy gratificante teniendo en cuenta que te pueden pagar hasta cinco millones de pesos por una medalla de esas, hasta tres por la de plata y uno por la de bronce”, cuenta el joven sonriendo.

El canotaje es un deporte de velocidad que consta en montarse en una balsa y remar a velocidades que alcanzan los 18 kilómetros por hora. Hay dos modalidades: la canoa y el kayak.

En la canoa el deportista va arrodillado y tiene un solo remo, por lo cual puede alcanzar una velocidad máxima de 15 kilómetros por hora. En el kayak el deportista va sentado y maneja dos palas que le permiten alcanzar los 18 kilómetros por hora.

Ambas modalidades se dividen en categorías: por género (femenino y masculino), por distancia (200, 500 y 1000 metros) y por número de personas montadas en la balsa (una, dos o cuatro).

Luis Fernando López Hoyos, un joven guatapense de 17 años, es quien explica el deporte y además comenta las ventajas que tiene el ser deportista:

“Tenemos muchos beneficios; becas para la universidad, sueldos por buen rendimientos, ayudas médicas y fisioterapéuticas y subsidio de vivienda”, cuenta mientras su amigo Edwin completa: “Además podemos participar en los semilleros de canotaje para niños del municipio, es un grupo de 18 alumnos que quieren aprender y nos pagan por enseñarles”.

Así termina mi visita a este municipio. Pienso en lo hermoso que va a quedar este lugar cuando la villa esté terminada. Recuerdo lo que dijo Óscar Giraldo, dueño del restaurante El Remanso: “Esto va a quedar muy lindo, al menos durante los Juegos Olímpicos”.

En el fondo solo espero que sus habitantes sepan mantenerlo para que el municipio conserve la magia que lo caracteriza y lo convierte en un verdadero “paraíso náutico”.

Javier Zapata, un paisa con mucho equilibrio

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Foto: cortesia http://www.egabroaventuras.org/article-27958504.html

Por Santiago González E.

Nombre: Javier Zapata Cuartas.
Ciudad: Medellín, Colombia.
Profesión: Comunicador Social – Periodista.
Años sobre ruedas: 27.
Modalidad: Biketrial Profesional Rider.
Patrocinadores: GW, Oakley, Monty, Zapatabikes, Gym Forma y Red Bull.

Javier Zapata Cuartas, un antioqueño dedicado al biketrial, un deporte que exige concentración y destreza física, es el único deportista colombiano de alto rendimiento que posee 5 Guinness Records oficiales.

Zapata habla de cómo después de haber estado varios años involucrado en el BMX tomó la decisión de cambiarse al biketrial para convertirlo en su trabajo, profesión y pasión.

¿Quién es Javier Zapata?
Soy deportista, comunicador social, pionero del biketrial en Colombia y mucha gente me reconoce por lo que he hecho, por mi deporte, por la manera como lo he promocionado y por algunos records que tengo.

¿Qué le gusta hacer?
Ir al cine. Como todo buen deportista no me gustan mucho las fiestas ni las rumbas; me gusta compartir mucho con mis amigos y mi esposa. Cuando me queda tiempo libre de mi deporte me gusta dedicarlo al 4X y al bicicrós, pues me apartan un poquito de las actividades del trial.

¿Cuántos años planeas seguir involucrado con el deporte?
Planeo seguir y cuando no pueda seguir más me gustaría dedicarme a la dirigencia deportiva y a enseñarle este deporte a las nuevas generaciones.

¿Qué exige este deporte para alguien que quiere empezar a hacerlo?
De las actividades relacionadas con el deporte de las dos bielas (ciclismo) el biketrial es uno de los más exigentes, aunque es lento y no se maneja casi velocidad. A diferencia de las otras disciplinas, éste demanda un alto grado de concentración y dedicación, pues es necesario dominar la técnica para superar los diferentes obstáculos sin perder el equilibrio. No basta sólo con tener una buena bicicleta.

¿Qué le ha dado el deporte?
Todo. Aunque soy comunicador social, mi opción de vida fue dedicarme de lleno al biketrial y a su promoción. Monté un negocio que está relacionado con este deporte (
zapatabikes.com). También dicto conferencias motivacionales con lo que he hecho en mi carrera deportiva, tengo una escuela y también importo y distribuyo las bicicletas necesarias para este deporte.

¿Le ha tocado sacrificar cosas en la vida por el deporte y para lograr los objetivos propuestos?
Me ha tocado sacrificar muchas cosas, pero no lo veo como un sacrificio porque es tanta la pasión que uno siente por el deporte que lo ve como una diversión. Siempre he dicho que me siento afortunado porque logré convertir lo que más me gusta hacer en mi trabajo y mi forma de vida.

¿Qué es lo más duro de ser pionero de un deporte como el biketrial?
Darlo a conocer, hacerle entender a la gente que no era ciclomontañismo o BMX. Los confundían un poco, pero como se presta mucho para la exhibición, el proceso fue mucho más fácil a través de las demostraciones en los colegios, universidades, medios de comunicación y centros comerciales.

¿Considera que Colombia es un lugar apropiado para la práctica de este deporte?
Colombia tiene una topografía muy especial para la práctica del biketrial, sobre todo en zonas naturales: no tenemos nada que envidiar a las piedras de los eventos que hacen en España o en Japón, por ejemplo.

¿Cómo es el entrenamiento de Javier Zapata?
Entreno cuatro días a la semana, dos días hago trial y los otros dos 4X. Me gusta combinar las piedras con la calle y zonas artificiales.

¿A qué se debe toda esta dedicación?
El deseo de cumplir mis sueños, de ser el mejor y el amor que le tengo al deporte son los que me han hecho persistir y superar todos los obstáculos que se me han presentado, siempre aprendiendo de ellos.

Deportistas como Zapata han dejado una gran imagen de Colombia en el exterior y se convierten en inspiración para las generaciones futuras. Son los que impulsan el deporte y el sano crecimiento del ser humano.

Con el corazón en el agua

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Por Natalia Londoño R.

Este deporte es sinónimo de velocidad, adrenalina y fuerza. Quienes lo practican lo hacen por encima del frío, la lluvia o el cansancio. Aquí no importa el sexo, la contextura física ni la edad, lo más importante es divertirse con una buena actividad en equipo y pasar un rato agradable en compañía de los amigos. Lo único necesario para practicarlo es querer hacerlo, pues los brazos siempre permanecen abiertos al público.

El hockey subacuático fue inventado por buzos ingleses en 1956, quienes en medio del invierno buscaban una actividad que los divirtiera y pudieran combinar con el buceo. Este deporte llegó a Colombia en la década de los 80 y lo hizo para quedarse.

Los implementos que se requieren para practicarlo son: aletas, snorkel, careta, gorro, pantaloneta, guante, stick y pastilla.

Se juega en el fondo de una piscina, entre 2 equipos de 6 jugadores que se sitúan a lados opuestos, la pastilla se pone en la mitad y cuando el árbitro da la señal los jugadores salen a alcanzar la pastilla con su stick de madera, para hacer gol en la portería contraria. Ésta es una canaleta de tres metros de largo donde queda insertada la pastilla al hacer gol.

La piscina debe medir 25 metros de largo, 12 metros de ancho y entre 1.80 y 3 metros de profundidad.

En Antioquia existen varios clubes de hockey subacuático como Órcas, Aletas y Cardumen. Sin embargo, el deporte no es tan conocido en el país como lo es en otros lugares como Francia o Australia, donde se juega en las universidades y los colegios como un deporte común.

“En Colombia la gente no conoce el hockey porque no contamos con un buen sistema para la visualización de los partidos; por lo tanto, las personas que se encuentran afuera no pueden ver lo que está pasando debajo del agua”, afirma Santiago Pérez “Sireno”, un hockista del club Cardumen.

Esto trae como consecuencia que las piscinas para entrenar no sean las mejores, además de los pocos patrocinios por parte de las empresas.

Pero el hecho de que el hockey subacuático no sea tan reconocido en Colombia no quiere decir que sus jugadores tengan bajo nivel. Aunque no son muchos, lograron asistir sin patrocinios al pasado Mundial que se realizó en Sudáfrica en abril de 2008.

Allí el equipo femenino sub 18 obtuvo el segundo puesto y el masculino el cuarto, dejando en alto el nombre del país y demostrando que los colombianos también pueden triunfar en otros deportes.

Ahora hay muy buenas noticias para este deporte, pues el próximo Mundial se realizará en Medellín, del 13 al 21 de agosto del próximo año. Vendrán equipos de la talla de Estados Unidos, Australia, Francia, Inglaterra y Argentina para competir en las diferentes categorías: open élite, femenino, sub 18 élite, sub 18 femenino y máster.

En este momento los jugadores andan muy motivados y se preparan arduamente para seguir dejando el nombre de su país en alto, ahora como anfitriones en este gran evento que es una muestra del avance a nivel deportivo y cultural que está teniendo la ciudad de Medellín.

Es una oportunidad para cambiar la imagen que tiene Colombia ante el mundo y mostrar todas las cosas buenas que tenemos. Además este mundial haría que más gente en Medellín conociera el deporte y atraería patrocinios para futuros campeonatos, haciendo que el hockey subacuático crezca en Colombia”, comenta Esteban Quiceno, quien practica el deporte hace cinco años.

El sueño de un futbolista

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Por Tania Yesenia Gallo Patiño

Puerto Boyacá (Boyacá) es un pueblo deportista y lleno de jóvenes jugadores de la vida. De allí salió Leonardo López, un joven “más” del pueblo que soñaba con pertenecer a las “grandes ligas”, jugar en un equipo profesional del país y, por que no, hasta jugar en algún equipo del exterior como el Manchester o el Milán.

Él se la pasaba en los campeonatos de los barrios y esas cosas que arma la empresa Postobón en el pueblo para unir a lo muchachos y que no se vayan por el camino del vicio y el robo. Leonardo se encontraba un campeonato de estos, sin saber que Pontobón lo había armado en convenio con algunos equipos nacionales para reclutar jugadores buenos en futbol.

De repente hace un gol. ¡Gooool! si si si… El partido transcurre en sus últimos minutos y gana Samdoria F.C., el equipo donde juega el Chato, como lo llaman sus amigos de Puerto Boyacá. Se van al cuartico que le asignaron como camerinos a refrescarse y esperar que el técnico llegue a hablar con ellos. Mientras tanto hablan entre ellos:

- Chato, ¿y quiénes eran esos manes que estaban con Tarzán? –Yo no sé, yo estaba era concentradito en lo mío. Eso deben ser manes que quieren inscribir equipos, como el campeonato acabó de empezar y hay tan poquitos…

Se abre la puerta y entra el técnico Julián Bizques, el famoso Tarzán, y se dirige a ellos de esta forma:

- Bueno muchachos, ¿sí vieron esos señores que estaban conmigo? Pues esos vinieron del Nacional, el Medellín y el Cali a ver qué había de bueno por aquí para llevar a reforzar sus equipos. No se me hagan muchas ilusiones, esto no dio resultado.
- Eh, ¿cómo así profe, ninguno les gustamos?
- No mijo, váyanse pues y los espero en la casa del equipo a las 6 de la mañana, en el estadio a las 6 y media para entrenar… Chao pues.
- Usted no Chato, venga que necesito que hablemos con una gente.
- Ay profe, no me diga que con los manes eso que nos menciono ahora.
- Sí mijo, es que usted les pareció muy buen defensa y pues quieren hacerle unos ofrecimientos, a ver usted qué decide. Pero le toca poner la plata de los pasajes hasta Medellín o Cali, ya depende de lo que usted quiera. Además le toca que pague comida y vivienda hasta que lo prueben y miren si lo aceptan.
- Ay profe, usted sabe cual es mi situación, yo cómo voy a hacer… ¿Y si escojo y no me aceptan, qué?
- No se preocupe, venga hable con esta gente y ahí mira.

- Buenas tardes, yo soy el Chato, eh perdón, Leonardo López, y pues para lo que necesiten…

- Yo soy accionista del Atlético Nacional y soy el encargado de encontrar nuevos talentos para llevarlos al equipo y prepararlos para la profesional. Esta es mi tarjeta y apenas decida me llama y yo le explico lo que tiene que hacer y a dónde tiene que ir, ¿Listo?
- Si señor, muchas gracias.

- Mire joven, yo soy uno de los principales accionistas del Deportivo Independiente Medellín y pues ya no hay mucho que decir: estoy buscando gente para el equipo. Estamos interesados en usted y esta es la tarjeta de la oficina de la empresa. Mire a ver y si se decide pues llama y ahí le explican.
- Sí señor, gracias.

- Joven, yo soy del cuerpo técnico del Deportivo Cali y pues si usted está interesado en formar parte de nuestro equipo en la profesional no es si no que llame a este número y ahí le dicen a donde tiene que ir para que le hagan las pruebas y le digan y entra o no a nómina y pues, obviamente, a jugar en el equipo.
- Ah, bueno, sí señor, muchas gracias y por ahí en tres diítas estoy llamando.

Las personas se retiraron y quedaron solos Leonardo y Tarzán.
- Eh profe, yo pensé que esos manes me iban a decir más cosas. Es que ni siquiera sé si es seguro que entre. ¿Y yo qué hago profe, para dónde me voy y yo sin plata…? No.
- Pues vea, hablemos con las personas más adineradas del pueblo, hagamos rifas, vendamos boletas, no se preocupe que eso es lo de menos: váyase para la casa, descanse, cuéntele a la cucha y mire. Cuando decida me cuenta, llamamos y empezamos a hacer las actividades para lo de la plata, mijo, hágale que el equipo lo apoya, yo se que sí.
- Eh profe, mil gracias, pues Dios le pague. Yo por la noche voy a la casa del equipo y le digo qué escogí.

Era tanta la emoción de Chato que corrió hasta que llegó a su casa…
- Mami, mami, póngale pues cuidado… Lo que paso fue lo siguiente: unos señores de unos equipos vinieron… Ah, mejor dicho mami, me voy a jugar en un equipo de verdad donde me van a pagar un sueldo y todo.
- ¿Cómo así… Y usted con qué plata se va a ir por allá, mijo? No, yo no quiero que se vaya lleno de ilusiones y me lo devuelvan todo aburrido porque no pasó.
- Mami, no me diga eso, esperemos que vamos a vender tamales pa´ recoger la plata… Me voy a bañar mejor, ah.

¡Feyder! ¡Feyder! Hermanito, venga le cuento algo es para que me ayude a escoger.
- ¿Qué pasé, qué es ese escándalo, Chato?
- Vea, unos manes del Cali, el Medellín y el Nacional vinieron y vieron el partido y les gusté, y me dieron esto [las tarjetas] que para que los llame a ver para donde me voy. ¿Yo qué hago?
- Ay, cómo así, tan bueno Chato marica… Pues váyase pa´l Medellín o pa´l Nacional porque vea, yo le digo una cosa: Cali queda muy lejos y Medellín a tres horitas y media: si pasa algo o no lo aceptan, que Dios no lo quiera, o si se queda sin plata hermano, es mejor estar más cerquita.
- Sí, pero yo no soy hincha de ninguno de los tres je je…
- Bueno bobo, mejor todavía. Yo le recomendaría el Medellín, vea que en el Nacional es más difícil porque dicen mucho que es pura rosca para entrar y de pronto llega otro con plata y lo devuelven a usted que está pelado.
- Sí, ah, yo había pensado lo mismo. Además, yo ya fui y me presenté y nada que pasé. Me voy pa´l Medallo. ¡Dios, ayúdame!

Leonardo, como si estuviera loco, pensando que ya había tocado el cielo con las manos, se fue a la casa del Samdoria a hablar con los muchachos y les comentó lo que había decidido. Unos estuvieron de acuerdo, otros no pero igual se mantuvo firme.
- Muchachos, ayúdenme pues, cómo vamos a hacer, vean que allá me dijeron que tengo que estar a principio de mes y ya hoy estamos a 8.
- Yo le dije a Chato que nosotros le ayudamos así fuera vendiendo boletas de alguna rifa.
- Sí, vean, yo compro un televisor bien bacano a crédito y con la plata de la rifa lo pago y lo que sobre, pues para irme a Medellín.

Se hicieron las cosas tal cual lo acordado, se rifó el televisor el 3 de agosto de 2007, se vendieron todas las boletas con la ayuda de cada uno de los integrantes del equipo y el 4 de agosto, en total, se habían recogido dos millones 300 mil pesos, de los cuales se sacó lo del televisor y se compraron un pollo asado y una gaseosa para celebrar y despedir a Chato que viajaba a las 4:45 de la mañana a Medellín.

Su llegada a la institución no fue distinta a la de cualquier persona: le tocó buscar un hotel donde quedarse, aprender a ir al estadio y a la sede del Deportivo Independiente Medellín. Cuando llegó, lo primero fue unas vacunas y unos exámenes médicos y para el hotel. Después entrenamiento físico y para el hotel.

Así transcurrieron dos semanas y nada que le decían si quedaba o no. Leonardo llamó a su familia y les dijo:
- Ah, yo no sé, como que me devuelvo. Aquí no más gastando plata y vea, nada que me dicen.
- Vea mi amor, espérese tres días más a ver y si no me le avisan nada se viene que otras oportunidades vendrán.
- Sí mami, listo. Pues chao y saludes a todos.

Leonardo siguió yendo puntualmente a los entrenamientos hasta que por fin llegó el día en que le dijeron que pasara a Cartera para que lo introdujeran el la nómina porque ya hacía parte del equipo y debía empezar a recibir el pago. Esa fue la mayor dicha:
- Mami, ya me aceptaron y desde este mes me empieza a llegar el sueldo así no me metan a jugar, pues estoy en banca porque estoy empezando y los veteranos juegan mucho mejor. Pero estoy feliz.

Jugaba sí, pero solo en los entrenamientos ya que en los partidos del torneo profesional solo lucía el uniforme porque lo dejaban en la banca todo el partido. Él seguía feliz y para este entonces llevaba jugando cuatro meses completos con la profesional del Independiente Medellín.

Un día, en medio de la Copa Mustang 1, que recién iniciaba el DIM, estaba jugando y uno de sus defensas se lesionó. Fue muy impresionante cuando escucho decir al técnico:
- Estire que va usted, pilas pues…
- Sí profe, tranquilo que yo no lo defraudo.

Efectivamente entró al campo de juego con los nervios alborotados de verse frente a la multitud que se veía alrededor suyo, pero sabía que era la hora de probarse y probarles que sí era un buen jugador y que iba a hacer lo que fuera por ganarse el puesto en la titular. Hizo un pase gol que le permitió la victoria 1 a 0 a su equipo.

Los meses transcurrían y el técnico lo ponía a jugar en los últimos minutos del partido: todavía no merecía el puesto de titular. Al cabo de tres meses lo compró el Chicó Fútbol Club, de Tunja, y se lo llevó a jugar. Entró con toda, en un mes ya era titular, en 5 meses fue figura y actualmente se encuentra en esta “gran familia”, como él mismo llama a su equipo. Es una dicha para él jugar en el Chicó ya que se ha dado a conocer futbolísticamente gracias a este equipo y ha hecho sus mejores jugadas en él.

Son 27 partidos los que ha jugado con el Chicó y está feliz de seguir perteneciendo a éste, aunque no abandona su sueño de jugar en el exterior.

¿Obsesivo? No, apasionado

Publicado  

Por Carolina González Delgado

Milímetro a milímetro sus párpados –pesados por la falta de sueño- van dándole la bienvenida a un nuevo día –normal para muchos- pero no para él, quien espera diariamente las 7:30 de la noche para poner su mejor partida sobre la mesa.

Marcos Restrepo Arango nació en San Andrés el 28 de agosto de 1992, pero vive en Medellín desde que tenía cinco años. Es de piel morena, cabello negro, ojos del mismo color de su pelo, y cejas azabaches y pobladas. Mide 1.78 metros de estatura, lo que le permite ser uno de los mejores en salto de su equipo, y es de contextura flaca, aunque sus músculos no podrían ser más fuertes gracias a su gran pasión: el voleibol.

“El voleibol para mí es una pasión, es una forma de vida; es amistad, dedicación, aprovechamiento del tiempo libre y salud. Pero ante todo es disciplina”, dice este voleibolista apasionado.

Sus jornadas son largas y extenuantes, pero sus energías y sus ganas de ser mejor y de dejar en alto su equipo del Club de Envigado –al que pertenece desde hace poco más de un año- son mayores al cansancio físico –y tal vez mental- y a la cantaleta de muchos allegados que lo califican prácticamente como un obsesivo-compulsivo.

- ¡Marcos! -dice María Paulina con su voz ronca y calmada.

Son las 5:20 de la mañana. Marcos debe levantarse para empezar su “día normal”. Después de bañarse, tender la cama, desayunar Choco Krispis –aunque no para crecer sano y fuerte, porque además de que ya creció ya es sano y sí que es fuerte- y lavarse los dientes, sale a la portería de su casa, en un barrio “bien” de El Poblado, a esperar el bus del colegio a las 5:55.

Durante los 40 minutos que se demora el bus en llegar al Colegio Aspaen Gimnasio Los Alcázares este voleibolista consumado duerme para reemplazar –o por lo menos intentarlo- las horas que no durmió en la noche a pesar de haber tenido un día devastador lleno de estudio, ejercicio y, por obvias razones, poco tiempo de ocio.

“Almuerzo completo”, dice Marcos quien está afiliado al plan de alimentación de su colegio. “Ah, bueno, también tomo media mañana”, agrega el estudiante. “Yo como lo que me da la gana, pero sí me baso en conocimientos básicos: por ejemplo, tengo en cuenta que la energía del consumo inmediato son los carbohidratos, entonces trato de comer dulces o harinas durante el día para recolectar energías”, cuenta este aficionado.

Como dice Ana María, una de sus tías, “yo lo visto pero no lo alimento”. Y sí, la verdad es que se alimenta bien. Él mismo afirma: “Me alimento muy bien porque uno haciendo tanto deporte quema muchas calorías”.

A Marquiños, como le dicen casi todos sus amigos de voley, se le abren los ojos cuando ve el reloj. Son las 5:30 de la tarde, hora de salir de casa. “Camino hasta la avenida El Poblado y cojo un bus de Sabaneta. Me bajo en el Parque Recreativo de Envigado y camino seis cuadras para arriba”, dice.

Cuarenta minutos más tarde llega a su segundo hogar: la cancha La Merced. Aunque ésta –desde hace tres meses- es sólo provisional mientras terminan la remodelación del Coliseo de Envigado. ¿Motivo? Los Juegos Suramericanos de 2010.

“Lo están destechando y están cambiando las oficinas, los baños y los pisos. ¡Ah! y la fachada. Mejor dicho, lo están volviendo a hacer”, dice Marcos con una sonrisa en sus labios –quizá porque conecta esta idea con la imagen del nuevo sitio donde se divierte, olvida sus problemas, se desconecta de los conflictos del mundo y donde –como dice su madre- aprende a trabajar en equipo.

“Me encanta que juegue. Y no sólo porque está entretenido sino porque me parece importante que aprenda desde ya a no ser tan individualista”, dice Mina, su mamá. Aunque le parece excesivo: “A mí me parece exagerado. Yo no sé si esa responsabilidad si es impuesta o si es que él le quiere dedicar más horas de las que le exigen”.

Sin embargo, Daniela –otra compañera aficionada del deporte- manifiesta lo contrario: “El problema con la gente que llama a la pasión obsesión es uno muy sencillo: que no sienten precisamente eso: pasión por algo. Con tal de que uno tenga el consentimiento de un profesional, de que sepa priorizar las cosas y de que responda con el resto de sus obligaciones, la intensidad no importa”, dice Daniela una compañera.

Ha llegado la hora de poner su mejor partida sobre la mesa. Después de tanto esperar, el reloj marca las 7:30 de la noche. Restrepo –a propósito, “súper buen estudiante”, como afirma su mamá- se le nota la pasión en la cara, en la manera como sus músculos se preparan para atacar una bola que viene veloz desde el otro lado de la malla.

Sin importarle los comentarios de su madre y de Pablo, su tío –quien afirma que “se le va la mano”- pone sus dos pies sobre la cancha. Sus ojos brillan y sus piernas largas están atentas para dar un salto que puede dejar a muchos boquiabiertos. Es el momento para “quemar” todas y cada una de las calorías que ha consumido durante el día, es el momento de demostrar ante otros cinco compañeros que cuando se quiere, se puede.

“¿Cómo profesión? No, para nada. Para mí es sólo un hobbie. Yo quiero estudiar Ingeniería Genética pero acá no hay y no estoy dispuesto a irme. He estado pensado en Biotecnología. Vamos a ver”, dice Maicos, como lo llaman sus primas.

Es casi media noche. Por fin ha terminado de hacer sus tareas y de despejar su mente con otras cosas tal vez más comunes para los jóvenes de su edad: Facebook y Messenger. Por fin –menos cansado de lo que uno se podría imaginar- se acuesta en su colchón, que parece más una piedra, a tan sólo seis horas de comenzar otro día “normal”.

Es hora de dormir esperando que otra vez la misma voz que ha escuchado durante 17 años abra la puerta y le diga: “Marcos” –con voz ronca y calmada- a las 5:20 de la mañana.

La meta de Éder Castrillón: ser el número uno del squash en Colombia

Publicado  

Por Camila Soto Peláez

Ser el número uno de squash colombiano como jugador y como entrenador es la meta más importante que se ha fijado en su vida Éder Castrillón, quien actualmente es instructor de este deporte en el Country Club Ejecutivos de Medellín.

Éder tiene 27 años, es alto, de contextura mediana y de piel morena. En cada uno de sus gestos muestra su cordialidad y se define como una persona positiva, cualidad que considera básica para el buen desempeño de un deportista.

A partir del gusto que han desarrollado los jóvenes por este deporte, Éder considera que debe seguir esforzándose en llegar con esta disciplina a muchas otras personas y compartir con ellas las satisfacciones y las ventajas que acompañan esta actividad.

Este deporte requiere de mucho movimiento, es considerado como uno de los más rápidos y extenuantes. También mueve muchos de los músculos del cuerpo y quema más calorías.

En la siguiente entrevista realizada en su lugar de trabajo, Castrillón destacó que el squash en Antioquia y en Colombia ha progresado bastante, y además los practicantes y espectadores han descubierto en éste no sólo sus posibilidades para el desarrollo físico sino también para el desarrollo personal.

¿Cómo empezó su interés por el squash?
Por herencia porque un tío mío jugaba tenis. Actualmente es entrenador de la Federación de Tenis Antioqueña y por este medio fue que me interesé por esta clase de deportes. Mi entrenamiento empezó en la Liga Antiqueña de Tenis como caddie, recogiendo bolas de tenis. Pero el squash es lo que me apasiona.

¿Hace cuánto entrena?
Desde los 15 años practico el squash. Lo vi como una alternativa de progreso porque en este momento entrenadores de squash no hay, en Antioquia son cinco no más. Fue por un mejor futuro a nivel económico y porque además es un deporte muy nuevo y es muy poca la gente que lo practica.

¿La práctica de squash la empezó acá el Country Club?
La empecé acá en el club, donde trabajo hace once años. Entré al Club como caddie y fui ascendiendo a profesor. Durante el trabajo en el Club fue que me di cuenta que el squash era mi pasión y me decidí.

¿Qué otras actividades desempeña además del squash?
Estudio profesional en deportes y voy en quinto semestre en el Politécnico Colombiano Jaime Isaza Cadavid; soy entrenador y jugador.

¿Cuáles son sus aspiraciones con este deporte?
En este momento me estoy enfocando en ser un entrenador reconocido, entrenador de la selección Colombia. También, en este momento soy número uno en Antioquia, entonces quiero ser el numero uno como jugador y como entrenador.

¿Cuál fue el último torneo en el que participó y cómo fue su desempeño?
Una parada nacional: perdí la final, quedé de segundo, pero fue un encuentro muy reñido porque a principios de este año decidí no competir más y enfocarme en el nivel académico y laboral, pero se me dio la oportunidad de jugar como local y obtuve un buen resultado. Por eso deseo seguir compitiendo.

¿Qué considera necesario para iniciar en este deporte?
Lo más importante es tener una noción de juego con raqueta: tenis, ping-pong, bádminton, eso le ayuda a uno a tener un buen desempeño técnico. Por ese lado fue que yo vi la oportunidad.

Para usted, ¿cuáles son las características de un buen jugador de squash?
Primero que todo un buen desarrollo de las habilidades básicas motoras, una mentalidad muy fuerte y muchas ganas. Este es un deporte que compromete mucho el estado físico y mucho trabajo mental. La flexibilidad y la potencia son claves para lograr triunfos en este deporte.

¿Qué otro deporte practica o cómo se ejercita para tener un buen estado físico?
Trote, spinning, mucho cardio y fortalecimiento a nivel de los brazos.

¿De qué edad son las personas a las que usted entrena?
Trabajo en todos los segmento desde cuatro años y medio, jóvenes, adultos y hasta la tercera edad.

El kartismo, un deporte con poco respaldo

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Por Italia Aguado Trujillo

OPINIÓN. El karts es un deporte que nació sin escenarios deportivos. Así fue en 1956 en California (Estados Unidos) cuando lo inventaron pilotos de aviación para entretenerse en los días en que estaban fuera de servicio, lo cuales utilizaban las pistas de aviación que estaban vacías. Y así fue en Antioquia en los años 70 cuando las primeras carreras eran en los parqueaderos del centro comercial San Diego y del Éxito de la calle Colombia.

Desde entonces ha tenido una gran acogida por los jóvenes. En este departamento se han destacado grandes corredores como Gabriel Lopera (actual campeón nacional), Roberto José Guerrero (quien alcanzó a correr en la Fórmula Uno), Mitchell Quevedo y Manuel Vásquez.

Los antioqueños nos cuestionamos porqué aun cuando hay varios seguidores de este deporte no contamos con un lugar apropiado en donde se pueda practicar, aprender y hacer competencias.

Hasta febrero de este año había en Medellín un lugar donde los pilotos podían liberar su adrenalina sin temor a dañarse o hacerle daño a otros, pero este espacio fue eliminado para construir allí nuevas piscinas para los Juegos Suramericanos del año 2010.

Los kartistas fueron despojados de su terreno con la promesa de reubicarlos en otro lugar más cómodo y ha pasado ya casi un año y la solución, ni temporal ni permanente, se ve venir.

¿Qué pasa con las prioridades de planeación? ¿Es acaso un deporte más importante que otro? ¿Es necesario que los jóvenes anden en las calles corriendo debido a que el único espacio que tenían para hacerlo ya no les pertenece?

“Entendemos que por los Juegos Suramericanos de 2010 la estructura de la unidad deportiva se cambia. Pero yo creo que ya es justo que nuestros deportistas no tengan que estar deambulando para practicar sus actividades”, dijo Armando Garzón para el periódico El Colombiano el 19 de agosto de 2008.

Con la decisión de quitar estas canchas no solo perjudicaron a los kartistas, sino también a todos los que practican deportes a motor puesto en que en este espacio los amantes de las motos también practicaban y realizaban sus competencias, e incluso los caminantes veían en las pistas un espacio apropiado para hacer deporte sin ser interrumpidos.

En un principio el gobierno había prometido adecuar un ecoparque a motor en Bello para que los kartistas tuvieran un espacio adecuado donde practicar, pero hasta el momento no hay solución.

La mayor autoridad del departamento de Antioquía dio su palabra a los kartistas de reemplazar las pistas en otro lugar. Qué podemos esperar de un departamento en donde el máximo símbolo de autoridad no cumple sus promesas, engaña, manipula y no le importa perjudicar a un grupo de la población con tal de lograr o solucionar los problemas más urgentes.

Antes que una autoridad, de su palabra debe saber el significado de la palabra “compromiso”. Estas actitudes dejan en entredicho la confiabilidad de nuestro gobierno, y ¿si no podemos confiar en nuestros gobierno entonces en quien? ¿Será que debemos buscar en otras personas las soluciones que el gobierno debería dar por ley?

Esteban Garzón, campeón nacional de la Easykart, dice que hay muchas personas perjudicadas con esta decisión:

¿En qué te ha afectado a los kartistas la desaparición del kartódromo en Antioquia?
“Ha afectado el rendimiento deportivo. Por la falta de práctica han disminuido los seguidores y el público, hasta ha hecho perder pilotos: como no tienen donde entrenar, muchos se han salido del kartismo antioqueño. Ha hecho que los representantes disminuyan a nivel nacional ya que no quedan casi en Antioquia. Igualmente ha disminuido el apoyo económico de empresas privadas hacia los pilotos que lo único que buscan es competir y dar ejemplo de la forma más sana posible”.

¿A falta del kartódromo, dónde realizan sus prácticas deportivas?
Anteriormente era muy difícil entrenar, ya que la pista más cercana a Medellín es la pista de Zarzal, en el Valle del Cauca, a 6 horas de Medellín. Gracias a Dios nos están prestando la pista del parque Juan Pablo II pero no tiene las condiciones apropiadas para el kartismo, pero de algo sirve.

Debido a la falta del un lugar apropiado donde entrenar en Medellín y cuesta demasiado estar viajando a otras ciudades a entrenar, ¿en algún momento has pensado en retirarte?
“Realmente no he considerado la posibilidad de retirarme porque sé que aunque las situaciones no estén totalmente a mi favor, confío en Dios”.

Ese es el futuro de los kartistas antioqueños. Esta es la única solución viable en este momento: así como Esteban, poner su confianza en Dios porque en el gobierno ya no se puede.

Medellín, protagonista del espectáculo del showbol

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Foto: cortesia http://www.showbol.tv/blog/


Por Juan Sebastián Zarrabe Cardona

A las nueve de la mañana del viernes 28 de agosto de 2009, la selección de glorias del fútbol de Argentina arriba al aeropuerto de Rionegro, José María Córdova. Jugadores y el cuerpo técnico bajan del avión, algunos al parecer fatigados simplemente caminan, mientras que otros saludan al poco público que allí esperaba verlos.

Su hospedaje sería el hotel San Fernando Plaza, de Medellín, al igual que el de la selección Colombia con quien se enfrentarían en un juego contemporáneo conocido como showbol, impulsado por Diego Armando Maradona, Iván Zamorano y Rivelino.

Al momento de llegar al hotel los argentinos fueron recibidos por la prensa y por los organizadores del partido, la empresa llamada Tres por el Fútbol, que es integrada por los ex futbolistas Víctor Hugo Aristizábal, Diego Osorio y Mauricio, el Chicho, Serna.

Entre las figuras que estarán en la cancha por parte de Colombia se destacan René Higuita, Carlos Valderrama, el Chicho Serna, Víctor Aristizábal y Diego León Osorio, mientras que por Argentina lo harán Roberto Trotta, Sergio Goicoechea y Fernando Redondo, entre otros.

El partido se jugará en una cancha de grama sintética traída directamente desde Canadá. El área de juego es una especie de domo, por tanto el balón nunca sale en los sectores laterales y frontales, solo cuando es pateado por más arriba de las paredes reglamentarias que son de acrílico.

El showbol es un deporte que nació durante una temporada invernal en Noruega y tiene una mezcla de fútbol y fútbol de salón. Consiste en un juego rápido donde dos equipos conformados por siete personas manejan un balón con los pies con la intención de hacerle gol al rival. En este juego hay cambios ilimitados.

Las medidas de la cancha son 42 metros de largo por 22 de ancho. Las porterías miden 5 metros de largo por 2.42 de alto. Se juega con un balón número 5 que pesa 8 libras y tiene un diámetro entre 68 y 72 centímetros.
El juego se lleva a cabo en dos tiempos de 30 minutos, con un descanso de 10 minutos.

Sólo hay un árbitro y maneja las tarjetas amarilla, azul y roja. Puede sancionar una pena máxima (penalti) cuando se comete falta grave o se saca el balón de la cancha de manera intencional.

El clásico
A eso de las 2 de la tarde, los argentinos ofrecieron una corta rueda de prensa en el salón de eventos del hotel. Al terminar, los jugadores fueron a sus habitaciones a descansar del largo viaje y para estar preparados para el partido frente a Colombia, que se llevaría a cabo a las 8:30 p.m. en el Centro de Espectáculos la Macarena.

Siendo las 6 p.m. los dos buses que llevarían a cada una de las selecciones a la Macarena esperaban en las afueras del hotel. Allí, un sinnúmero de periodistas aguardaban por los jugadores para entrevistarlos.

Cuando empiezan a salir los jugadores eran aplaudidos por los pocos fanáticos que aguardaban afuera del hotel y de inmediato fueron abordados por los periodistas quienes recibieron algunas declaraciones acerca del partido. Luego subieron al bus.

A eso de las 7 de la noche los dos buses salieron y fueron escoltados por dos carros y dos motos de la policía. A las 7:28 p.m. los jugadores llegaron a la Macarena y de inmediato el personal de seguridad les abrió las puertas y los carros entraron.

Afueras de la Macarena había un gran número de espectadores, unos apenas llegando, otros comprando sus boletas a los revendedores y otros haciendo la fila para ingresar; el ambiente de fiesta y de fútbol se sentía y se veía venir un gran partido entre colombianos y argentinos.

A las 8:15 p.m., a tan solo 15 minutos del partido, todavía quedaban muchas personas por ingresar, aunque ya adentro habían aproximadamente unas 5 mil. La gente estaba animada, coreaba el nombre de Colombia y de sus jugadores: René, Chicho, Aristi, Pibe…

Pero había algo que sobresalía en las tribunas, algo que animaba mucho más a la gente, y era un puñado de hinchas de Atlético Nacional, integrantes de la barra Los del Sur, que con bombos, banderas y sombrillas cantaban y alentaban sin parar a la selección Colombia, en especial a los jugadores que antes habían triunfado con su equipo.

A la hora exacta del inicio del espectáculo un animador salió a la cancha y comenzó a llamar uno por uno a los jugadores de cada selección. Momentos como éste fueron vibrantes en el espectáculo pues la gente aplaudía y elogiaba sin parar a cada uno de ellos.

El juego comenzó. No se había cumplido el primer minuto de juego cuando Fernando Redondo anotó el primero para Argentina de forma magistral con un remate desde su misma zona. El conjunto argentino se veía más compacto, mientras que los colombianos no se acomodaban en la cancha.

El primer cuarto de tiempo (pues al ser veteranos dividen los dos tiempos de 30 minutos en cuatro de 15) terminó 4-1 a favor de Argentina con un inspirado Fernando Redondo que, como en su época de profesional, hizo ver mal a la defensa colombiana, que anotó el descuento por medio de John Wílmar, la Pelusa, Pérez.

Los argentinos, que está vez no contaron con Diego Maradona (por estar como director técnico de la selección Argentina de fútbol) y Alberto, Beto, Acosta, siempre estuvo por encima en el marcador y sólo en el segundo cuarto de tiempo Colombia se acercó a la igualdad al ponerse 6-9, teniendo a Aristizábal como el jugador más destacado.

El partido fue muy aguerrido y luchado por ambas selecciones, pero los argentinos fueron superiores: terminó 16 goles para Argentina y 10 para Colombia.

Al finalizar el encuentro los jugadores de ambas selecciones se abrazaron e intercambiaron camisetas. Luego saludaron al público y algunos de ellos tiraron sus camisetas a la tribuna.

Al final el público lució satisfecho y contento con el espectáculo, aplaudió sin parar a los jugadores y una vez más Medellín demostró que es una ciudad futbolera apta para este tipo de eventos.

A los 19, vieja para el tenis y joven para la medicina

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Texto y fotos Manuela Bedoya Giraldo

María Camila Franco Patiño fue tenista por más de 11 años y se retiró en los Juegos Nacionales del 2008. A lo largo de su carrera como tenista ganó 61 trofeos, entre ellos 2 del subcampeonato Mundial suramericano y 10 medallas.

Hoy, a los 19 años está retirada y cuando aún es muy joven para la vida ya cumplió sus metas en el deporte blanco.

Egresada del Colegio San José de las Vegas de la promoción del año pasado y al verse en la decisión de elegir una carrera profesional decidió irse por el lado de la medicina. 121 universidades le ofrecieron beca como estudiante deportiva en todo el mundo, pero ella hoy se encuentra estudiando en la Universidad Pontificia Bolivariana.

En el deporte y en la vida cotidiana es caracterizada como una persona muy amable y a la vez competitiva, es una alegre y comprometida en todo lo que hace. Es muy apegada a la familia y en su círculo social de amigos es reconocida como una persona muy amigable y conversadora.

Hoy después de 11 meses de no estar en una competencia y de estar retirada, cuenta sobre lo que fue para ella el tenis, con sus bajas y altas, y sobre su nueva vida en la medicina.

¿Qué es para usted el tenis?

“El tenis para mí no es sólo un deporte, una modalidad en donde compito, ni un hobby. El tenis es lo que yo soy y he sido durante mucho tiempo, y por más que yo haya anunciado mi retiro, no quiere decir que el tenis va a dejar de ser mi vida y todo lo relacionado con ello. La gente, mis entrenadores y mis compañeros son lo mas relacionado a una familia que yo haya tenido”.

¿Cómo es la vida de un tenista de alto rendimiento frente a la familia, amigos y estudio?

“En realidad se vuelve muy complicado porque toca hacer muchos sacrificios, la mayoría del tiempo uno tiene torneos, pretemporadas o está en entrenamiento, y el tiempo que queda prácticamente es para la alimentación y para el reposo.

Uno se aísla mucho de la familia, de los amigos, hay veces que la gente no entiende que el tiempo que tenemos es mas limitado, entonces es una relación muy distante, como cuando tenemos una baja deportiva y los necesitamos apoyándonos, pero en ese momento no van a estar ahí precisamente porque nos encontramos tan lejos”.

¿Cómo era esa disciplina?

“Era muy difícil porque a nosotros nos entrenaban para que el entrenamiento fuera mucho más duro que una competencia”.

¿Cómo el deporte le ha cambiado la vida?

“Me la ha cambiado muchísimo porque uno se vuelve una persona muy independiente. A mí el tenis me ha dado muchas cosas entre ellas saberme defender ante un mundo desde que tenía 12 años que empecé a viajar sola, saber que hacer en un aeropuerto en otro país diferente, además de los amigos que te deja en todas partes del mundo, siendo así una relación muy distinta con los amigos del colegio porque son ellos con los que creciste y te formaste en este campo del tenis”.

¿Cómo se trataba el patrocinio en el tenis?

“Demasiado complicado. Los patrocinadores están encima de uno todo el tiempo, exigiéndonos y eso lo único que genera es más estrés en los partidos”.

¿Considera que la edad para este deporte es muy influyente?

“Sí, aunque se han visto casos donde hay gente que tarde empezó a ganar, pero uno necesita un ranking a determinada edad, porque si no se clasifica a torneos cuando se esta jugando de junior, ahora cuando se pasa a profesional se va a tener menos posibilidades y menos puntos para entrar a torneos importantes.

Además se tiene que empezar a ganar plata con el tenis porque no se puede quedar toda una vida invirtiendo, entonces sí influye porque se supone que a los 19 años se debería estar mucho más delante de lo que se espera, y esta es una de las razones que me llevó a meterme por el lado de la medicina”.

¿Considera usted que para la edad que tiene ya es vieja para este deporte?

“Sí y como fui tan consciente de esto desde que pasé los 16 años, tenía muy claro que la meta nunca iba a ser vivir del profesionalismo, sino que cuando se llegara a la edad limite y cuando me graduara del colegio me iba a inclinar por el lado de la medicina”.

¿Desde que dejó esta vida de alto rendimiento cree que ha cambiado tanto física como sicológicamente?

“Sí, porque aunque la concentración y el nivel que se le tiene que invertir a esto también es muy exigente, el tenis me representaba a mí y no solo en el ámbito deportivo sino en todo lo que me rodea. Ya me mantengo muy quieta, de hecho he bajado de peso, pegada a un escritorio.

Siendo las cosas muy diferentes, no digo que mejores o peores, pero sí es un cambio drástico, acostumbrada a una vida de alto rendimiento deportivo, de mucha exigencia por parte de los entrenadores, el equipo, de una ciudad; ahora se vuelve una exigencia de uno y por uno mismo”.

María Camila Franco tiene en total 61 trofeos ganados en diferentes competiciones nacionales e internacionales.

Competencia con los libros

¿Por qué no siguió una carrera profesional en el tenis?

“Porque fuera de que nunca me gané torneos significativos como para entrar a pensarlo por ese lado, el patrocinio en Colombia es muy pobre. Seguramente si se hubiera contado con un patrocinio desde más temprana edad se habrían abierto mayores probabilidades para jugar torneos más grandes.

Lamentablemente vivimos en un país donde los jugadores se tienen que defender por si solos en el ámbito monetario porque no hay plata que brinden los patrocinadores para salir y abrir puertas”.

¿Por qué no aceptó la propuesta de irse a estudiar a Estados Unidos becada por medio del tenis?

“La verdad es que gracias a Dios desde el principio tenía las cosas muy claras y lo que yo quería hacer una vez saliera del colegio era dedicarme a la medicina. Lo que pasa en Estados Unidos es que ofrecen becas pero no está permitido becar medicina a ningún deportista debido al alto requerimiento de tiempo que ameritan estas carreras.

Preferí quedarme en Medellín estudiando medicina en un universidad que me diera la posibilidad como lo es la Universidad Pontificia Bolivariana, de estudiar tanto medicina como de tener un circuito universitario en el tenis, a irme a Estados Unidos y tener que escoger otra carrera que no fuera de mi interés.

¿Cómo le ha parecido el cambio de la disciplina del tenis, a la disciplina de la medicina?

“Es muy duro, complicado y diferente, claro que ambas traen cosas muy buenas que no se pueden comparar. El tenis me brindaba tranquilidad, aunque el tiempo era difícil yo tenía más administración de ese tiempo, sabía cómo controlarlo y tenía un calendario establecido.

Ahora prácticamente con la medicina no puedo pensar en nada más, no hay opción de distribución del tiempo, cada día trae su afán, entonces lo que uno necesita es automotivación.

La medicina deportiva

¿De alguna manera esto influyó en tu decisión para estudiar medicina?

“No, la verdad es que yo nunca mientras decidía en estudiar medicina pensé de alguna forma llegar a tener nexos con el tenis. Yo estudio medicina por otras razones y es mi pasión. Sería muy difícil para mí ser médica deportóloga y pensar que estoy tan cerca de ese ámbito deportivo pero viéndola desde afuera y no dentro de la competencia”.

¿Ahora cómo es su relación con el deporte?

“Nula, por ahora es muy poco el tiempo que me queda, al principio cuando me retiré trataba de jugar por lo menos cada 8 días, después cada 15 y de eso si no queda nada, porque el ritmo cae totalmente y el estado físico se va al suelo y para volver a subirlo es muy difícil, ya que me tendría que volver a meter en el tenis y dedicarle el espacio necesario, y no es por falta de voluntad, sino de tiempo”.

El "Ironman" colombiano

Publicado  

Por Lizeth Natalia Ortiz Alzate, Ana María Cossio Echeverri y Daniela Arango Loaiza

Para Ricardo Cardeño, un buen deportista no es aquel que llena sus arcas con sus triunfos, sino el que es capaz de dedicarle parte de su vida a la actividad física, aunque tenga que someterse a muchos sacrificios.

Ricardo sabe por qué lo dice, pues su nombre, aunque no es muy reconocido ni ha ganado los titulares de prensa ni los espacios en radio y televisión de otras figuras del deporte colombiano, es uno de los mejores en la disciplina que practica: el triatlón.

Este hombre, de 38 años, practica el triatlón desde 1990. Tres años después comenzó a ganar numerosos premios, alcanzando niveles muy altos convirtiéndose en el mejor deportista de Colombia en este campo.

Ha sido triunfador en diferentes competencias como la del Canal de Panamá, en la cual obtuvo un registro de 4 horas, 21 minutos y 37 segundos, demostrándonos que es el “Ironman” colombiano.

Acero puro

El triatlón combina tres deportes, la natación, con un recorrido máximo de 1.500 metros; el ciclismo, con 40 kilómetros, y el atletismo, con 10 kilómetros. Esta disciplina se caracteriza por ser una de las más duras y competitivas en el panorama internacional.

Según la leyenda popular, el triatlón comenzó por una apuesta entre marines en 1978, es decir los marinos estadounidenses, en la isla de Hawaii, para dilucidar qué deporte y qué deportista sería el más completo: un nadador, un atleta o un ciclista. Esta situación dio origen a la actual creencia sobre el Ironman de Hawai.


Pero hay otras fuentes que citan carreras realizadas muchas décadas antes de este hecho que podrían considerarse como un precedente del triatlón actual.


Para Ricardo, la natación es la más complicada de las tres modalidades debido a que el esfuerzo físico requiere de mucha disciplina. Por esto se recomienda que la edad óptima para practicarlo sea los ocho años y no a los 19, como le tocó a él.

Según explica, los cuidados que debe tener una persona que practique el triatlón es tener una alimentación sana y balanceada, un peso promedio, evitar las bebidas alcohólicas y dormir bien.

En los próximos Juegos Suramericanos, que se realizarán en marzo de 2010 en Medellín, Ricardo y su esposa, Carmenza Morales, quien también practica este deporte e igual es una de las mejores de Colombia, participarán en las competencias de esta disciplina que realizarán en el municipio de Guatapé. Allí buscarán un nuevo triunfo, para lo cual se han estado preparando durante todo el año.